Fuente: (Cinco Días, 16-05-2013)
Fomento quiere ajustar al máximo el coste de la obra pública y en busca de ese objetivo ha tomado una decisión que traerá cola. La secretaría de Estado de Infraestructuras que lidera Rafael Catalá ha trasladado a la Abogacía del Estado una resolución por la que insta a suprimir la revisión de precios en los contratos de obra y servicios que, a partir de finales de abril, tengan que ver con ese área de Fomento. De ella cuelgan las direcciones generales de Carreteras o la de Ferrocarril. Con esta decisión se deja a riesgo y ventura de las constructoras cualquier subida en los costes por la evolución de la economía, el encarecimiento de la energía o de las materias primas durante la ejecución de proyectos.
Las políticas de austeridad del Gobierno han supuesto una notable reducción del presupuesto para inversiones desde 2009. En este contexto, el secretario de Estado observa en su resolución que se han aplicado reprogramaciones en los plazos de ejecución de obras y se han rebajado anualidades. Pero los compromisos adquiridos para próximos años y la política de recortes impulsada por Hacienda siguen dejando “un escaso margen de maniobra para abordar nuevas actuaciones”, dice el texto de Catalá. A menos presupuesto, mayor necesidad de centrarse en las actuaciones prioritarias y de “contar con un nivel de certidumbre en cuanto al coste de las mismas [por las obras]”, reflexiona. Lo que pretende el Gobierno es que sus contratistas realicen ofertas “viables” en los concursos, incluyendo las posibles desviaciones en el coste de ejecución.
Distintas empresas consultadas por este periódico se plantean impugnar los pliegos de los concursos que eliminen la revisión de precios e incluso dejar de concurrir a los mismos. […]